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Potencia contratada: el ajuste que casi nadie revisa y que sí afecta a tu factura

  • hace 5 días
  • 4 min de lectura

Cuando se habla de ahorrar en la factura de la luz, casi todo el foco se pone en el consumo (los kWh) y en comparar tarifas entre compañías. Pero hay un elemento que se paga todos los meses, consumas lo que consumas, y que muy pocos hogares revisan: la potencia contratada. Tenerla mal ajustada, por exceso o por defecto, tiene consecuencias distintas pero igual de reales en tu día a día y en tu bolsillo.


Qué es exactamente la potencia contratada

La potencia contratada es la cantidad máxima de electricidad, medida en kW, que puedes usar de forma simultánea en tu vivienda. Es un término independiente del consumo: lo pagas cada mes en tu factura como una cuota fija (término de potencia), exista o no consumo real ese periodo. Es decir, dos viviendas con el mismo consumo en kWh pero distinta potencia contratada pagarán un importe fijo distinto cada mes.


Qué pasa si tienes contratada más potencia de la que necesitas

Es una situación muy habitual: viviendas que contrataron una potencia elevada en su día (a veces por recomendación genérica, sin un cálculo real de necesidades) y que llevan años pagando ese término fijo más alto de lo necesario, mes tras mes, independientemente de que apenas usen electrodomésticos de alta demanda de forma simultánea. A largo plazo, este sobrecoste fijo puede suponer una cantidad considerable acumulada en la factura anual.


Qué pasa si tienes contratada menos potencia de la que necesitas

El otro escenario, igual de habitual: viviendas donde el ICP (Interruptor de Control de Potencia) salta con cierta frecuencia al usar varios aparatos de alta demanda a la vez (horno, aire acondicionado, lavadora, microondas). Esto no significa necesariamente un fallo en la instalación, sino que la potencia contratada se ha quedado corta para el uso actual de la vivienda, especialmente si se han incorporado electrodomésticos nuevos con el tiempo.


Cómo saber si tu potencia está bien ajustada

  1. Revisa la frecuencia con la que salta el ICP (no el diferencial, que es distinto) al usar varios aparatos simultáneamente. Si ocurre con cierta regularidad, es un indicio de potencia insuficiente.

  2. Suma la potencia de los electrodomésticos que sueles usar a la vez en los momentos de mayor demanda (por ejemplo, por la noche: horno, TV, lavadora, calefacción). Si esa suma se acerca mucho a tu potencia contratada, tienes poco margen.

  3. Revisa tu factura para ver exactamente cuánta potencia tienes contratada y compárala con el uso real de tu vivienda, no con lo que "siempre se ha tenido contratado".


Por qué no basta con cambiar la potencia sin más

Aumentar o reducir la potencia contratada es un trámite que se hace con la comercializadora, pero antes conviene confirmar que la instalación interior (cuadro eléctrico, ICP, cableado) está preparada para el cambio. Reducir potencia sin comprobar el uso real puede provocar cortes frecuentes si te quedas corto; aumentarla sin necesidad solo incrementa el término fijo sin ningún beneficio real. El ajuste correcto depende de un cálculo real, no de una estimación genérica.


Discriminación horaria y potencia: dos conceptos distintos

Es habitual confundir la potencia contratada con la discriminación horaria (tarifas con precios distintos según la hora del día). Son conceptos independientes: la discriminación horaria afecta al precio del consumo (los kWh) según cuándo los uses, mientras que la potencia contratada es un término fijo que se paga igual sin importar la hora. Ajustar bien ambos por separado es lo que realmente optimiza una factura, y no basta con revisar solo uno de los dos.


Cuándo tiene sentido revisar tu potencia contratada

  • Si has incorporado electrodomésticos nuevos de alta demanda (aire acondicionado, placa de inducción, cargador de coche eléctrico) desde que se contrató la potencia actual.

  • Si el ICP salta con cierta frecuencia al usar varios aparatos a la vez.

  • Si llevas muchos años sin revisar este dato y no recuerdas por qué se eligió esa potencia en su momento.

  • Si has reducido el número de personas o electrodomésticos en la vivienda respecto a cuando se contrató.


Preguntas frecuentes

¿Puedo cambiar la potencia contratada yo mismo? El trámite se solicita a través de la comercializadora, pero antes conviene confirmar con un electricista que la instalación interior soporta el cambio, especialmente si se va a aumentar.

¿Reducir potencia contratada siempre ahorra dinero? Reduce el término fijo mensual, pero solo tiene sentido si tu uso real no supera esa nueva potencia; de lo contrario, tendrás cortes frecuentes del ICP.

¿Cuánto se puede ahorrar ajustando bien la potencia? Depende de la diferencia entre la potencia actual y la necesaria, y de la tarifa de cada comercializadora. Es un ahorro fijo mensual, no puntual.

¿Necesito cambiar el cuadro eléctrico si aumento potencia? Depende del estado actual del cuadro; en instalaciones antiguas puede ser necesario adaptarlo para soportar la nueva potencia con seguridad.


¿No sabes si tu potencia contratada es la correcta?

Calculamos tu necesidad real y revisamos si tu instalación está preparada para el ajuste. Llama al 919 932 447 y lo valoramos en tu vivienda en Getafe.

 
 
 

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